viernes, 9 de diciembre de 2016

La Candelaria, Medellín, Colombia
Todos los caminos pasan a La Candelaria

La Candelaria es uno de los sitios más hermosos de Medellín, pero también uno de los más inseguros. Mucha miseria se concentra en esa zona y, como sabréis, miseria y delincuencia van parejas. Inevitablemente tendrás que pasar por La Candelaria, ya que representa el centro neurálgico de la ciudad, pero recomiendo no permanecer mucho tiempo en esa zona y ser prudente con las pertenencias de valor.

Plaza Botero, en el distrito de La Candelaria.
Sé prudente con tus pertenencias de valor y mantente siempre alerta.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Medellín, Colombia


Cualquiera que haya escuchado hablar de Medellín directamente pensará en delincuencia y narcotráfico. Pero la cosa ha cambiado bastante desde que nos dejó Pablo Escobar. Actualmente Medellín es una ciudad segura para vivir y pasear. Eso sí, nunca debemos bajar la guardia.

Vista de Medellín desde Pueblito Paisa.


Seguridad ciudadana

Medellín es una ciudad relativamente segura, pero hay que mantener siempre una actitud alerta, como en cualquier gran ciudad. Normalmente los delincuentes se concentran en las zonas turísticas, a la caza del gringo despistado. Por éso, mi consejo es que seas discreto con tus pertenencias de valor, pero sin que te domine la paranoia. Evita también las zonas pobres, nidos de delincuencia.


Evita las zonas pobres. Tristemente son nidos de delincuencia.


La moneda

La moneda oficial de Colombia es el peso, cuyo símbolo comparte con el dólar ($). Si eres europeo, el cambio de pesos a euros es muy sencillo:

3000 pesos = 1 euro (aproximadamente)

El billete más común son los 2000 pesos, que equivalen a 60 céntimos. Y el de más valor son los 50000 pesos, que equivaldrían a unos 15 euros.

Puedes encontrar más información en la WikiPedia:
Moneda colombiana, WikiPedia

El taxi

Aunque puedes usar el transporte público, la forma más cómoda y fácil de viajar es el taxi. Los taxis son mucho más baratos que en Europa. Una carrera de 25 minutos saldría por 12000 pesos (unos 3.64 euros). Y aunque muchos sitios recomiendan no tomar taxis directamente en la calle, yo nunca he tenido ningún percance. Y hay taxis las 24 horas del día.

Si aún, así desconfías de tomar un taxi en la calle, puedes usar la aplicación Easy Taxi para Android:
Easy Taxi para Android

Es una aplicación muy buena y ampliamente usada en Colombia.

La comida

A los latinoamericanos les encantan las empanadas. Encontrarás puestos donde venden pollo empanado cada pocos metros. Son muy baratos y sacian el hambre, aunque con el tiempo probablemente acabes odiándolos.

Por éso recomiendo unos locales especializados en almuerzos donde podrás disfrutar de un primer y segundo plato por tan sólo 8500 pesos (2.60 euros).

Un tinto (café puchero), un buñuelo y una botellita de agua con gas
cuestan tan sólo 2300 pesos (70 céntimos) en el distrito de Belén.


Salud e higiene

Aunque el agua de Medellín puede beberse directamente, recomiendo comprar agua embotellada en los supermercados, ya que nuestro delicado estómago no estará acostumbrado a los patógenos de otras ciudades.

Aconsejo también vacunarse contra la fiebre amarilla, una enfermedad endémica en el norte de Colombia, como Cartagena de Indias. Tampoco está de más contar con un repelente de insectos y paracetamol.

Las gentes

Nunca he conocido gente más amable y dedicada que los habitantes de Medellín. Ellos están encantadísimos de que el gringo venga a disfrutar de su hermosa tierra, y no dudarán en prestar su ayuda para lo que necesites. A veces me sorprendía tanta dedicación y cortesía.

Las drogas

Hay dos cosas que se pueden conseguir con facilidad en Medellín: el café y la coca. El café puedes encontrarlo en cualquier tasca de barrio. Allí lo llaman tinto, aunque en realidad es "café puchero". Y está riquísimo.

La coca no hace falta que la busques. Ella te encontrará a ti. Tan sólo debes sentarte en cualquier terraza del Parque Lleras y esperar a que a que el primer vendedor ambulante te venda chicles o chuches.

Aun sí, si te va la marcha y decides probarla, recomiendo discreción e intimidad. Más que nada por decoro y seguridad. Yo, por supuesto, nunca las he probado. Porque soy un santo.